Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Amigo lejos, amigo muerto.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Para aprender, lo principal es querer.
Después de un gustazo, un trancazo.
Reza, pero no dejes de remar.
Dos cabezas piensan más que una.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Solo como Adán en el día de la madre
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
De buena casa, buena brasa.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A veces se llora de alegría.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Hacer el primo.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
No hay rosa sin espinas.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Padecer cochura por hermosura.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Ocurre en las mejores familias.
Lobos de la misma camada.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
La barca pasa, la orilla queda
Cielo a corderos, agua a calderos.
A otro perro con ese hueso.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Por los ojos entran los antojos.
El sexo nos hace perder la cabeza
La admiración alaba, el amor es mudo
Ese huevito quiere sal
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Antes de hablar, pensar.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.