Buey sin cencerro, piérdese presto.
Gallo viejo con el ala mata.
Amores y dolores quitan el sueño.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Fue sin querer...queriendo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Es de bien nacido ser agradecido
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Madre quiero ser, e hijos tener.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
La cara del santo hace el milagro.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
La belleza siempre tiene razón
Aire de Levante, agua delante.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Como chancho en misa.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Cada palo que aguante su vela.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Buey hermoso, no es para trabajo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Si culo veo, de culo me da deseo.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Freídle un huevo, que dos merece.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Una familia unida come del mismo plato.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.