A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Tal padre, tal hijo.
Hay amores que matan.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Amor con amor se paga.
A chica boca, chica sopa.
El cobarde vive, el valiente muere.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Suerte, y al toro.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Artero, artero, más non buen caballero.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Río cruzado, santo olvidado.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Al potro y al niño, con cariño.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
La cara bonita y la intención maldita.
La virtud en sí es un premio
Asno con hambre, cardos come.
De la esperanza vive el cautivo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Salud y fuerza en el canuto.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.