De necios es huir de consejos.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Esta lloviendo sobremojado
Dame rojura y te daré hermosura.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Amor antiguo no se oxida
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Cuidado, que el diablo es puerco.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
De vaca vieja, novilla brava.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Mano lavada, salud bien guardada.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Hay confianzas que dan asco.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Dinero guardado, barco amarrado.
Es más seguro ser temido que ser amado
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Lo barato, sale caro.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.