Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
El llanto es el privilegio del hombre.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
En casa llena el loco no se apena.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Ido el conejo me das consejo.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Paciencia y barajar.
No se manda al corazón
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Demasiada amistad genera enfados
Guagua que llora mama.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Vale más buena cara que un montón de halagos
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
La hacienda, el dueño la atienda.
Pedir las perlas de la virgen.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
A tal amo tal criado.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Dame gordura, darte he hermosura.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
La comida reposada, y la cena paseada.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
El ceremonial es el humo de la amistad
Quién más te quiere, te hará llorar.
A buen capellán, mejor sacristán.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Copas son triunfos.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Se queja más que la llorona.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.