¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Amigos pobres, amigos olvidados
Del necio, a veces, buen consejo.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El amor, de necios hace discretos.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
El relajo es dulce después del trabajo.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Mejor prevenir que lamentar.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
A mala cama, buen sueño.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
La paciencia es la llave del paraíso.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Ama de cura, puta segura.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Bollo de monja, costal de trigo.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Buen comedor, buen dormidor.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Claridad, y no en el caldo.
Madre holgazana cría hija cortesana.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El primer deber del amor es escuchar.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Joya es la fama para bien guardarla.