A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
De dientes pa'fuera.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Ni miento ni me arrepiento.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
El perfume bueno viene en frasco chico
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Propagación mear no espuma.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El temor modifica tu conducta.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Jugar y perder bien puede suceder.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Hijo casado, vecino airado.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Si hay miseria, que no se note
El primer deber del amor es escuchar.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Llave puesta, puerta abierta.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Al saber lo llaman suerte.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
De comerciar a robar, poco va.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.