Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Igual con igual va bien cada cual.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Cuenta y razón conserva amistad.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Cuando te den, da.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Habla directamente al corazón.
Inútil como cenicero en moto.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Ve delante cuando huyeres.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
la ropa son alas.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
A caracoles picantes, vino abundante.
Como chancho en misa.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
El mejor sol es el que calienta hoy
El hombre pone y la mujer dispone.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
En enero no te separes del brasero.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Con pan y vino, se anda el camino.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Más vale sudar que toser y tiritar.