Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Ver para creer.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
La conciencia vale por cien testigos.
Ve despacio y no llegarás cansado.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Cuando seas padre comeras huevos.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
El que tenga tienda, que la atienda.
Quien cerca halla, cerca calla.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Rascar y comer comienzo ha menester.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Trato es trato.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
No ofende quien quiere sino quien puede.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El uso es maestro de todo.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
El buen vino, venta trae consigo.
Querer es poder.
No dar su brazo a torcer.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.