Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Jugar la vida al tablero.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Que no te den gato, por liebre.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Lobos de la misma camada.
El parir y amasar siempre empezar.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Mas vale dar que recibir.
Haz bien y no mires a quien.
Para ser bella hay que ver estrellas
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Bien gobernar y no mucho bailar.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
La práctica vale más que la gramática.
Dos no riñen si uno no quiere.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Contigo, pan y cebolla.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
No es bueno huir en zancos.
Hacer agua los dientes.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El dinero diario, es necesario.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Mano que te da de comer no has de morder.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Hay gustos que merecen palos.
Boca de verdades, cien enemistades.