Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Favorecer, es por norma perder.
Pastelero a tus pasteles.
Hazte responsable de tus actos.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Bolsa llena, quita las penas.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Pedir peras al olmo.
No dejes camino por vereda.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Tinto con jamón es buena inyección.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
No se debe escupir al cielo.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Favor publicado, favor deshonrado.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Hay que cortar por lo sano.