San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Nada tiene al que nada le basta.
El agua fresca se bebe en jarro.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
A casa nueva, puerta vieja.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Donde ajos ha, vino habrá.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
De padres gatos, hijos michinos.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Por el árbol se conoce el fruto.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Cuantos más seamos, más reiremos.
La envidia es carcoma de los huesos.
No donde naces, sino donde paces.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
El que no agradece, al diablo se parece.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Por una alegría mil dolores
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
El que mucho analiza, se martiriza.
Con el mismo cuero las correas.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
El rábano, malo para el diente y peor para el vientre.
Mientras dura, vida y dulzura.
Las flores son para los muertos.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.