Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Si te he visto no me acuerdo.
A braga rota, compañón sano.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Al rebuznar se verá quien no es león
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Hacer del san benito gala.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Risa liviana, cabeza vana.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
La hacienda, el dueño la atienda.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.