Trabajo en domingo no da fruto.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Agua que corre, nunca mal coge.
A medida del santo son las cortinas.
Amor de dos, amor de Dios.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Un lago se forma gota a gota.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Necio por natura y sabio por lectura.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Chocolate frío, échalo al río.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La felicidad da la vista a un ciego
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Con los años viene el seso.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
A cada puerta, su dueña.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
El arroz ya está cocido.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Llamar al gato, gato.
Ládreme el perro y no me muerda.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Por San Andrés, la nieve en los pies.