El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
La pisada del amo, el mejor abono.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Una van de cal y otra van de arena.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Quien destaja no baraja.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
A pan ajeno, navaja propia.
Sayo grande, tapa mucho.
Hoy por ti, mañana por mí
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Cuanto más tienes, más quieres.
Grandotas aunque me peguen.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
A chico pié, gran zapato.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Por las vísperas se conocen los santos.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Todo es según el cristal con que se mira.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Los pájaros más bellos están enjaulados
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Dar tiro.
No necesito niguas para ser tishudo.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
La paciencia es la llave del paraíso.