Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
La verguenza es último que se piedre.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Dádivas quebrantan peñas.
Di mentira, y sacarás verdad.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Las arrugas son la tumba del amor
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
A escote nada es caro.
Buena burra hemos comprado.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Cada maestrito tiene su librito.
Al pez, una vez.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Vale más una vieja que un pejeverde.
La pisada del amo, el mejor abono.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Nadie quiere la salud más que el paso.