Buena mula, mala bestia.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Mear sin peer, rara vez.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
El que quiera peces que se moje el culo.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No me quieras dar gato por liebre.
En el peligro se conoce al amigo.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Acá como allá, y allá como acá.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Amor de amos, agua en cestos.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
No me tientes Satanás.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Unos van delante y otros van detrás.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
La cascara guarda el palo.
En pedregal no siembres cereal.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Sin padrino no hay bautizo.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Nada es barato sin una razón.
Nadie está obligado a lo imposible.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Quien te quiere, no te hiere.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].