A la mujer casada, no le des de la barba.
Estoy hasta las manos.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
De refrán y afán pocos se librarán.
A heredad vieja, heredero nuevo.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Mal ajeno es ruin consuelo.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
El que la ley establece, guardarla debe.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
El diablo está en los detalles.
Fruta prohibida, más apetecida.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
No compra barato quien no ruega rato.
Aprendo mientras vivo.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
En boca cerrada no entran moscas.
A cena de vino, desayuno de agua.
Le debe a cada santo una vela.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
El que no se consuela es por que no quiere.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.