Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Pintada en los WC.
Nadie da palos de balde.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Yo para ser feliz quiero un camión.
El que rompe, paga.
Del favor nace el ingrato.
Lleva más cisco que carbón.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Casa hecha y mujer por hacer.
El que no cojea, renquea.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Al hombre mayor, dale honor.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Pan a hartura y vino a mesura.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
La ociosidad enseña muchas maldades.
La vida no es senda de rosas.
A caballo nuevo jinete viejo.
El buen vino para el catador fino.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La confianza mata al hombre.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
No lo hurta, lo hereda.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Dar es corazón, pedir es dolor