En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Amor nuevo, olvida el primero.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Alza en Mayo y bina en Junio, cogerás poca paja y grano ninguno.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Llegar y besar el santo.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
El caballo viejo conoce bien el camino.
El que mucho abarca, poco acaba.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
A cada cajón, su aldabón.
A donde va encuentra un problema
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Iguales, como cabo de agujeta.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.