Amor con amor se paga.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La oración de los rectos en su gozo.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Además de cornudos, apaleados.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Las cosas de palacio van despacio.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
La mejor lotería, es una buena economía.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Más aburrido que mico recién cogido.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
No busques donde no hay.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Las apariencias engañan.
El hábito no hace al monje.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
A buen hambre, no hace falta condimento.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El amor no se compra con dinero.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
A cántaro roto, otro al puesto.