Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Cinco: por el culo te la hinco.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Despacio, que llevo prisa.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
La oración de los rectos en su gozo.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Las cosas de palacio van despacio.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
La mejor lotería, es una buena economía.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Además de cornudos, apaleados.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Las apariencias engañan.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
No busques donde no hay.
Más aburrido que mico recién cogido.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
El hábito no hace al monje.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
A buen hambre, no hace falta condimento.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
El amor no se compra con dinero.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
La mula y la mujer son malos de conocer.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos