Corre más una loca en chanclas.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Dos agujas no se pinchan.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El ceremonial es el humo de la amistad
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Al mal amor, puñaladas.
Entendido y anotado.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
De tales devociones, tales costurones.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Riña de amantes, agua referescante.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
El que paga mal, paga dos veces.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Que con su pan se lo coman.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Madre quiero ser, e hijos tener.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Para creer hay que querer creer