La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Al que obra bien, bien le va.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Quien mucho desea, mucho teme.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
El que mucho escoge poco coge.
Donde hay duda hay libertad.
Con los descuidados, medran los abogados.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Beberás y vivirás.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El que venga atrás que arree.
El movimiento se demuestra andando.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Pan casero, de ese quiero.
Madurar viche.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.