Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Quien se casa, casa quiere.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Desvestir un santo para vestir otro.
Es de sabios cambiar de mujer.
El vino comerlo, y no beberlo.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
De casa del abad, comer y llevar.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Primero comer, que ser cristiano.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Madre quiero ser, e hijos tener.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Atender y entender para aprender.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Padecer cochura por hermosura.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
A quien debas contentar, no procures enfadar.
El que se casa, quiere casa.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Costumbre mala, desterrarla.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
El interés es más fuerte que el amor.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Ama al grado que quieras ser amado.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Dos capitanes hunden la nave.
De tus herederos, sé tu el primero.