Quien siembra, siega.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Cambiar de opinión es de sabios.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Más se logra con amor que con dolor.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Ambicioso subido, pronto caído.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Madurar viche.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Bueno es caer para más valer.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Andar y callar, eso es negociar.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Jugar la última carta.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
O errar o quitar el banco.
Creer a pie juntillas.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El enamorado es el camarada del alma.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.