Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Cambiar de opinión es de sabios.
Por lo demás, paciencia y barajar.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
Más se logra con amor que con dolor.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Ambicioso subido, pronto caído.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Madurar viche.
Bueno es caer para más valer.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Andar y callar, eso es negociar.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Jugar la última carta.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
O errar o quitar el banco.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Creer a pie juntillas.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
El enamorado es el camarada del alma.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.