La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
A cazuela chica, cucharadica.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
No dar pie con bola.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Buena crianza no pierde punto.
Como chancho en misa.
El vientre lleno aunque sea de heno.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Con solo honra no se pone olla.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Echarle mucha crema a sus tacos
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Amistades conserva la pared medianera.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
El que mucho duerme poco aprende.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Mear sin peer, rara vez.
Buen amigo es el dinero.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Más vale algo que nada.
Una en el papo y otra en el saco.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Al rey muerto rey puesto.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Hacer la del humo.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Moneda ahorrada, moneda pagada.