Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
De casa del abad, comer y llevar.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
No enturbies aguas que hayas de beber.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cual andamos, tal medramos.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Rey nuevo, ley nueva.
Ponerse la tapa en la cabeza
Los sordos no oyen, pero componen.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
De la continua lección nace la ciencia.
Más sabe una suegra que las culebras.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Boca con boca se desboca.
Nada con nada, total nada.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Males comunicados, son aliviados.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.