Todos dan consejo y pocos lo toman.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Precaverse contra un posible percance.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
La razón y el agua hasta donde dan.
A caballo ajeno, espuelas propias.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Cazador, mentidor.
Si te he visto no me acuerdo.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Ve tu camino para no tropezar.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Agrada y te agradarán.
Entre amigos no hay cumplidos.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Nadie es sabio en todas partes.
Todo tiene un fin.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Zurcir bien es más que tejer.
A mis años llegaras o la vida te costara.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Tras buen soplo, buen sorbo.
La lengua unta y el diente pincha
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Obra común obra de ningún.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.