Por el árbol se conoce el fruto.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Ignora al ignorante.
Necesitado te veas.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Por las vísperas se conocen los santos.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Cien refranes, cien verdades.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Berzas en enero, saben como carnero.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El que nada duda, nada sabe.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Palabra de boca, piedra de honda.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Haber muchos cocos por pelar.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Quien guarda valores, padece temores.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El hablar, es más fácil que el probar.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Hacer de necesidad virtud.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
A capar se aprende cortando cojones.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
El sastre de fama, conoce la trama.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.