A buena confesión, mala penitencia.
El miedo guarda la viña.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
A cautela, cautela y media.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Antes de meter, prometer.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Entre amigos no hay cumplidos.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Sin dudar, no hay acertar.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Dinero no falte, y trampa adelante.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Hablando nos entendemos.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Breve habla el que es prudente.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
La duda es la llave del conocimiento.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
La verdad siempre sale a flote.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
La fortuna es madrina de los necios.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Querer es poder.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.