Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Más vale una imagen que cien palabras.
El amor todo lo iguala.
Hombre anciano, juicio sano.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
El primer deber del amor es escuchar.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Amor con casada, solo de pasada.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Jugarse hasta la camisa.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Arrimar uno el ascua a su sardina.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La oración de los rectos en su gozo.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
De la abundancia viene la vagancia.
Boda sin borracho tenla a milagro.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Lo bien hecho bien parece.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Bestia alegre, echada pace.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
La oprtunidad la pintan calva.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.