Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Mudarse por mejorarse.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Malo es quien es bueno por interés.
Por unas saludes, no te desnudes.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Calle mojada, caja cerrada.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Quien roba una vez, roba diez.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
La alegría intensa es cosa seria
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Cada gusto cuesta un susto.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Quien no tiene quiere más.
Riqueza vieja es la nobleza.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Hablen cartas y callen barbas.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
El que la hace, la paga.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
A caballo nuevo jinete viejo.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.