Es de bien nacido ser agradecido
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Hombre viejo no necesita consejo.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
A la prima, se le arrima.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Lo que abunda no daña.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
A traidor, traidor y medio.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Gran calma, señal de agua.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Al agradecido, más de lo pedido.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Ruego de Rey, mandato es.
Belleza sin bondad es como un vino picado
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.