Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
El marido celoso nunca tiene reposo.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Agarrando aunque sea fallo.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Burro amarrado, leña segura.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Una espina en el ojo.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Después de la tempestad, viene la calma.
Amistad de yerno, sol en invierno.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Mano lavada, salud bien guardada.
El amor encogido en poco es tenido.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Burro empinado, por hombres es contado.
El tiempo es el mejor consejero
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Hombre viejo no necesita consejo.