Más vale buen viento que fuerza de remos.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Firma papel y te encadenarás a él.
Le dan la mano y se toma el pie.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Junta de pájaros, agua segura.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Cada cual ha de llevar su carga.
A Dios, lo mejor.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Lo que está por pasar pasará.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El vino con el amigo.
Haz favores y te los pagarán a coces.
El amor no quiere consejo.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
No hables por boca ajena.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
La práctica hace al maestro.
Razones sacan razones.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Acertar errando es suerte y no talento.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.