Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Una buena campana se siente de lejos.
Copas son triunfos.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
A fullería, cordobesías.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
La condición hace al ladrón.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Compañía, ni con la cobija.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
No se pierde lo que se dilata.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
No hagas trampa en que caigas.
Más vale callar que con borrico hablar.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Pa' todo hay fetiche.
Como te presentes, así te mirara la gente.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
A la sombra del favor, crecen vicios.
El lo que se pierde, se aprende.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
La necesidad conduce a Dios.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Juicios tengas, y los ganes.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
La menta, el amor aumenta.