A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
A un traidor, dos alevosos.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
No dar su brazo a torcer.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Ocurre en las mejores familias.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Nada necesita quien tiene bastante.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Cada cual a lo suyo.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Nuestro gozo en un pozo.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
El que nada debe nada teme.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Llenarle la cuenca a alguien.
Sobre advertencia no hay engaño.
A buena mujer, poco freno basta.