Cuentas claras conservan amistades.
Hablando nos entendemos.
Principio quieren las cosas.
Ni miento ni me arrepiento.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Ante la duda, abstente.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Alabanza propia, mentira clara.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La razón la tiene Sansón.
Hombre chico, pensamientos grandes.
La experiencia es a veces dolencia.
Lo que no se conoce no se apetece.
Intimidades, solo en las mocedades.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Antes de criticar, mírate la cola.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Escucha el silencio... que habla.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
El mal comido no piensa.
Hablar bajo y obrar alto.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
La mejor felicidad, es la conformidad.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Saber poco obliga a mucho.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
La necesidad tiene cara de hereje.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
La paciencia es buena ciencia.
La letra mata, su sentido sana.
Voz del pueblo, voz del cielo.