Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Palabra dada, palabra sagrada.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Ya que no eres casto, sé cauto.
La alegría en el alma sana se cría.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Amar y saber, todo no puede ser.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
A ojo de buen cubero.
Difama, que algo queda.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
De sabios es cambiar de parecer.
Siempre ayuda la verdad.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Hacer callar es saber mandar.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
No es lo mismo oír que escuchar.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
El temor modifica tu conducta.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Cambiar de opinión es de sabios.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Buenas razones cautivan los corazones.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Cada cual mire por su cuchar.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
La alegría intensa es cosa seria
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Más vale poco pecar que mucho confesar.