Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Hablar con el corazón en la mano.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Cuenta y razón conserva amistad.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Quitada la causa se quita el pecado.
Juez que dudando condena, merece pena.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
El hijo sabe que conoce a su padre.
La gente discreta, no suelta la jeta.
En el pecado se lleva la penitencia.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Escucha tu corazón... que sabe.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
La comprensión siempre llega más tarde.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Antes que el deber está el beber.
Quien escucha, su mal oye.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Antes de hablar, pensar.
Breve habla el que es prudente.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Buena condición vale más que discreción.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.