El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Según es el dinero, es el meneo.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Nunca para el bien es tarde.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Lo malo sin maestro se aprende.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
A mi, mis timbres.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Esperanza que consuela, que no muera.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
En hacer bien nunca se pierde.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.