El amor es atrevido más que la ignorancia.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Más vale prevenir que curar.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Bien juega quien mira.
La oración de los rectos en su gozo.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Beberás y vivirás.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Las apariencias engañan.
Volverse humo.
Cada uno halla horma de su zapato.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Tretas y tetas pueden más que letras.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Mal duerme quien penas tiene.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Boca abierta, dientes de oro.
Bien convida, quien prestó bebe.
Ruego de Rey, mandato es.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Los celos son malos consejeros.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Para conservar amistad, pared en medio.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
A barba moza, vergüenza poca.
La cascara guarda el palo.
No hay secreto si tres lo saben.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.