A confite de monja pan de azúcar.
A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A falta de olla, pan y cebolla.
A falta de trigo, venga centeno.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Ajo cebollino, para con vino.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Ajo dulce no hay.
Ajo hervido, ajo perdido.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
A la cabeza, el comer endereza.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Al buen vino, buen tocino.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
A poco pan, tomar primero.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
A quien le dan pan que no coma.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Arroz pasado, arroz tirado.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Bollo de monja, costal de trigo.