Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Tener el juego trancado.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Del mal vino, buena borrachera.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Están más concentraos que un jugo de china.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
A cama pequeña, échate en medio.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Marido, comprad vino; que no lino.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
A la fuerza ahorcan.
A cada cerdo, le llega su sábado.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Chilla más que un camionao é pollos.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Pon y te llamaran gallina.
Tres al saco y el saco en tierra.
Bien convida, quien prestó bebe.
Freídle un huevo, que dos merece.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
El que necesita, te visita.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Sabe más que el tocino rancio.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El que tiene boca, se equivoca.
Quien se duerme, no pesca peces.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.