Boñigas hacen espigas.
Ser lento en dar es como negar.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Haz buena harina y no toques bocina.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Para alcanzar, porfiar.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Va para atrás como el cangrejo.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Al loco y al toro, dale corro.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Casa en canto, y viña en pago.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Te casaste, te entera.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
No dar pie con bola.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
El que quiere besar, busca la boca.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Olla remecida u olla bien cocida.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.