Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Perro flaco soñando con longaniza.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Si quieres que te siga el perro dale pan
Mujer Besada mujer ganada.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Ladra de noche para economizar perro.
A buen adquiridor, buen expendedor.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Tanto pedo para cagar aguado.
Octubre, las mejores frutas pudre.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Como el espigar es el allegar.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Buena burra hemos comprado.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Quemar la casa para cazar el ratón.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A carne mala, buena salsa.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
La que da beso da d'eso.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Hasta que el cuerpo aguante.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.