Borracho que come miel, pobre de él!
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
¿Mirón y errarla?.
Llenarle la cuenca a alguien.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Quien desprecia, comprar quiere.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Me importa un comino.
Malo es cojear delante de un cojo.
Antes que el deber está el beber.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Madre quiero ser, e hijos tener.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Real ahorrado, real ganado.
Mucha carne para tan poco Gato.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Panza llena, quita pena.
Aún no asamos y ya pringamos.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Cual andamos, tal medramos.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Más matan cenas que guerras.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Hablar a calzón "quitao".
Abril frío, poco pan y poco vino.