Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Hacer algo de cayetano.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
A barriga llena, corazón contento.
Llevar agua al mar.
Para bien morir, bien vivir.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Amor con hambre, no dura.
A caracoles picantes, vino abundante.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Lo que siembres, recogerás.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Ser un mordedor de pilares
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A más vivir, más sufrir.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Hacer el agosto.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
A mucho hablar, mucho errar.
Tirar la casa por la ventana.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
El hablar, es más fácil que el probar.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
A pan duro, diente agudo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Quien no canea, calvea.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.